¿Sientes que las personas a tu alrededor se van? ¿Sientes que te esfuerzas demasiado para que se queden?
¿O te has cachado en “modo borrego”? dameee… ámameeee… abrázameee…
Esto me hizo recordar algo que escribí cuando estuve interno en la clínica de rehabilitación evidentemente por MIS malas decisiones y escribir al final “después de todo creo que sí me hizo falta un padre”.
Y perdón; ¡no me mal interpretes! No quiero responsabilizar a los padres de lo que nos sucede a los hijos. Todo lo contrario, quiero decirte a ti que te sientes abandonado: es momento de perdonar, dejar de sufrir y salir adelante, porque hoy te informo que hay un Padre que te ama y te adopta como su Hijo. Tal como estás, a Él no le importa si estás roto o eres completamente funcional y cuerdo, o bien, cuántos errores tuviste y cuáles fueron; Él te ama tal cual eres.
Dios te ama a pesar de todo, Él es un buen Padre y te ha dado su vida, su amor y su Espíritu para que lo compruebes.
¡No hay más pretextos! Sal a buscarlo, Él es fácil de encontrar y aún más fácil de amar, Él está listo en la puerta preparado para que le abras, déjalo entrar a tu vida.
No hay nada que Él no te vaya dar…
¡No temas más, el siempre está y estará contigo.
hecho lo mejor que pudieron y sobre todo, aquellos que tomaron la decisión de ser padres de quienes no tuvieron uno. A ellos, toda mi admiración y respeto.

